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9 razones por las que deberías viajar solo al menos una vez

Unas vacaciones con familiares y amigos puede ser increíblemente gratificante, ofreciendo experiencias y risas que nos pueden unir para toda la vida. Por lo tanto, podría parecer que viajar solo sería una experiencia menos enriquecedora, sin nuestra gente favorita para compartirlo. ¿De qué forma podría compararse?

Sin embargo, muchos viajeros con experiencia tienen recuerdos de viajes en solitario extraordinarios y reveladores, de días gloriosos cuando partieron solos y luego encontraron, vieron e hicieron cosas que en compañía tal vez nunca habrían hecho.

¿Por qué viajar solo? Es una respuesta que deberías descubrir por ti mismo, o ti misma, sin embargo, a continuación te presento las nueve razones por las que deberías viajar solo al menos una vez en tu vida.

  • 1. Te enfocarás más en el destino. Cuando viajas solo, la falta de personas conocidas para interactuar te obliga a involucrarte mucho más directamente con tu entorno, es decir, te enfocas mucho más en el lugar en el que estás, en lugar de con quién estás. Esta es, probablemente, la razón por la cual muchos viajeros reportan recuerdos más vívidos luego de viajar en solitario, porque la atención está absolutamente centrada en su entorno.
  • 2. Conocerás a más lugareños. Al no tener compañeros de viaje, tendrás que usar tus mejores habilidades lingüísticas para hacer cosas tan simples como pedirte el desayuno, o buscar conversación para distraerte durante un aburrido trayecto en transporte público o tren. Esto, te obligará a recurrir a los lugareños. Un viajero en solitario también puede parecer más accesible. Si estás con un compañero o amigo, probablemente tus conversaciones serán exclusivamente con él. En ese caso, al estar en un lugar público, es posible que los desconocidos no se acerquen, pero si estás solo, es muy probable que alguien se acerque para entablar una conversación, o viceversa.
  • 3. Evitas entrar en conflictos. Cuando viajamos con otras personas, a menudo somos selectivos al sugerir actividades que esperamos que todos disfruten. Pero, si una de estas actividades no funciona, puede ser una fuente de conflicto. En cambio, si tomas una decisión equivocada durante un viaje en solitario, no habrá nadie que te reproche por arruinar el día de viaje. Además, es más fácil deshacerte de tu itinerario y seguir adelante.
  • 4. Puedes cambiar de plan en un abrir y cerrar de ojos. Al viajar en grupo, cambiar de plan puede estar plagado de preocupaciones interpersonales, financieras y de otro tipo. Cuando estás de vacaciones solo, simplemente puedes tomar una decisión y seguir adelante. Esto puede aplicarse a decisiones tanto pequeñas como grandes, desde decidir dónde comer hasta elegir alquilar un coche y salir de la ciudad.

  • 5. Tienes control financiero completo. ¿Quieres gastar un montón de dinero en una habitación frente al mar? Ve a por ello. ¿Quieres gastar casi nada en comida? Hazlo. ¿Quieres ir solo a museos, eventos y atracciones gratuitos? Lo puedes hacer. Como viajero solo, tienes la última (y única) palabra sobre cada euro que gastas.
  • 6. No hay aislamiento de la experiencia. Cuando estamos con amigos y familiares, gran parte de nuestra experiencia es compartida, lo que puede ofrecer grandes recompensas pero también puede crear un amortiguador entre nosotros y el mundo que nos rodea. Viajar solo hace que permanecer en la burbuja de tu propia zona de confort sea casi imposible, lo que puede conducir a experiencias de viaje más intensas.
  • 7. Puedes ir a tu propio ritmo. Quizás lo más sorprendente de viajar solo es que tu horario es totalmente tuyo para decidir. Nuestra vida cotidiana puede ser una rutina tiránica de acomodar los horarios de otras personas y esto puede trasladarse fácilmente al tiempo libre a medida que intentamos adaptar nuestros días de vacaciones para alinearnos con las preferencias del grupo. Viajando solo puedes quedarte por horas en un museo que a nadie más le interese o leer un libro en la habitación de tu hotel, o lo que sea que se te ocurra. Estas cosas, por ejemplo, podrían parecerle un pérdida de tiempo a cualquier otra persona.
  • 8. Abre el abanico de destinos. Cuando decides viajar en solitario, puedes elegir el destino que te apetezca, sin importar la opinión de nadie más. Esto no es posible cuando quieres viajar acompañado, pues es el destino lo deben elegir entre dos. Si a ti te gustaría ir a Singapur, pero a la otra persona no, entonces ya la opciones de destino se reducen.
  • 9. Puedes aprender más sobre quién eres. Cuando te aventuras por el mundo por tu cuenta, eventualmente debes enfrentar quién eres, qué te importa y qué quieres hacer con tu tiempo. Al viajar con otras personas encontrarás compañía y diversión, pero si viajas solo puedes encontrarte contigo mismo.

¿Alguna vez has logrado viajar solo? Te invito a compartir tu experiencia conmigo.

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